

Contexto
En productos artesanales, la fotografía no es un complemento: es lo que decide si una pieza se percibe como "obra única" o como "manualidad". Una marca puede tener identidad cuidada, packaging impecable y un producto excepcional, pero si la foto no comunica calidad, la venta se cae antes del precio. Por eso el servicio se acota deliberadamente a foto-producto: en lugar de armar un paquete inflado con branding y estrategia que la cliente todavía no necesita, el alcance se concentra en resolver lo único que separa a sus piezas de venderse al valor que corresponden. Cada sesión deja a Cosima con un banco de imágenes propio que puede usar durante meses, sin depender de fotografía improvisada ni de la calidad variable que da fotografiar con celular en condiciones distintas cada vez.



Jessica M.
Dueña

